Wood anemone

Esta encantadora anémona de bosque florece inusualmente sola. Es una precursora, la primogénita. Sus aliados aún se esconden bajo las hojas, quizás esperando que pase la última helada. Juntas formarán una alfombra de pequeñas flores que agradecidamente giran sus blancas cabezas hacia el sol, o las dejan colgando de luto al final del día. Las anémonas del bosque se mantienen firmes. Su presencia rinde homenaje a los antiguos bosques o a los lugares donde una vez hubo un antiguo bosque. Tienen el talento de fertilizarse a sí mismas, con la ayuda de abejas y moscas. Sus frutos se llaman poéticamente 'sándwiches de hormiga', porque son esparcidos por las hormigas. Las anémonas del bosque adornan los umbríos bosques de robles y hayas, de ahí su nombre en latín, Anemone nemorosa o anémona sombría.